Japón
Aliados de Alemania

El 7 de Diciembre de 1941 a las 7:55 horas de la mañana aviones japoneses atacan a la Flota americana situada en la base hawaiana de Pearl Harbor. Pero ¿ qué circunstancias llevaron al Imperio japonés a tomar esta trágica iniciativa ?.
Tras cuatro años sangrantes de guerra expansionista con China y un conflicto en ciernes contra la Unión Soviética en Manchuria, el país se encontraba sumido en la miseria. La desconfianza de los países Occidentales multiplicada por la invasión japonesa de Indochina, se convirtió en un bloqueo en toda regla que redujo aun más la llegada de materias primas tan necesarias en esos graves momentos. En Mayo de 1941 los Estados Unidos ofrecen su apoyo incondicional a la China de Chiang Khai-shek, támbien envuelta en una guerra interna con el Comunismo emergente representado por Mao Zedong. Así mismo a partir del 26 de Julio de 1941 se prohíben todos los envíos de petroleo a Japón, que mantiene una excasa reserva para tan solo un año. Se bloquean los bienes nipones en América y el 10 de Octubre se suspenden los suministros de acero.
Un gobierno de ala extremista presidido por el príncipe Konoe Fumimaro presentó de nuevo una teoría ya introducida en 1936: "Hokushu Nanshin", conservar el Norte e ir al Sur, un inmediato golpe de mano contra el Sudeste Asiático: Filipinas, Indochina, Malasia e Indias Orientales con sus mercados ricos en arroz, petróleo, bauxita, estaño, cinc, caucho, azúcar y tabaco. La aparentemente adecuada situación mundial (Alemania acababa de invadir la Unión Soviética y los aliados apoyaban cada vez más a Gran Bretaña, lo que permitió pensar que Estados Unidos no iniciaría una guerra dando prioridad a detener el nazismo en Europa) empujó al "Mikado" a aceptar las tesis militaristas: "Si la guerra es inevitable, mejor que venga pronto; mientras más tarde, peor será".
La estrategia japonesa dio origen a rivalidades entre la Marina, el Ejercito y la Fuerza Aérea. El Almirante Isoroku Yamamoto dudaba de que Estados Unidos no respondiera a un ataque, de hecho el traslado de la Flota Americana a Hawai como ejemplo de diplomacia disuasoria así parecía demostrarlo, pero a su vez esta acción le proporcionaba unas posibilidades tremendas de poner en práctica sus planes: destruir los buques estadounidenses con un golpe rápido y decisivo. En Octubre de 1941 Fumimaro dimite sometido por las presiones, el nuevo jefe del Gobierno es el General Hideki Tojo que declara que si Estados Unidos no satisface las exigencias japonesas de hegemonía en Asia, antes del 25 de Noviembre, entrarán inmediatamente en vigor los planes de guerra.
El 10 de Noviembre las unidades navales japonesas parten de las bases de Kure y Hiroshima en previsión del "Kishu-Seiko" (ataque por sorpresa). Las salidas se producen de forma escalonada y con rutas diversas para no alarmar al espionaje estadounidense. El 22 de Noviembre la flota se encuentra concentrada en la base de Hitokappu en el archipiélago de las Kuriles.

El conjunto está formado por 6 portaaviones (432 aparatos), 2 acorazados, 2 cruceros pesados, 1 crucero ligero, 9 destructores, 28 submarinos (5 de bolsillo) y un grupo de suministro con 8 petroleros. El día 26 las unidades navegan hacia el Este apuntando desde el Norte a Pearl Harbor. El lunes 1 de Diciembre el Almirante Chuiki Nagumo a bordo del "Akagi" recibe el siguiente mensaje: "Niitaka Yama Nobora" (escalad el monte Nitaka), es la señal para el ataque.
La mañana del 7 de Diciembre la "Fuerza Especial" llega al punto de lanzamiento situado a 275 millas al Norte de Oahu, los pilotos envuelven sus cabezas con el "Hashamaki", la franja ritual samurai. Con gritos de "Banzai" y vitoreados por las tripulaciones despegan de las cubiertas de vuelo. El Comandante de las operaciones aéreas, capitán de fragata Fuchida, rompe el silencio de radio para emitir la clave pactada justo antes del inicio del bombardeo: "Tora, tora, tora" ("tigre" repetido 3 veces), tomada del proverbio: "El tigre marcha a una distancia de dos mil millas y regresa infaliblemente".
Japón ha entrado en la Segunda Guerra Mundial arrastrando violentamente con él a los Estados Unidos.
"Nihon Kaigun", este es el nombre asignado a la Armada Japonesa (también "Teikoku Kaigun" o Armada Imperial). Para entender la mentalidad nipona en la construcción y uso de unidades de submarinos debemos fijarnos en su objetivo primordial: hundir barcos de guerra enemigos. A diferencia de Alemania, una acción especifica contra buques mercantes no era aceptable ya que no se pretendía "estrangular" el potencial comercial y económico de un pais, sino simplemente destruir sus fuerzas navales.
Las acciones de los submarinos japoneses se inician en el ataque a Pearl Harbor. Una hora antes de la agresión aérea un submarino de bolsillo tipo "A" (2 tripulantes) intenta penetrar en la base americana, es localizado por el destructor "USS Ward" y hundido, pero la señal de aviso que este hecho representa no es tomada en consideración por los Oficiales estadounidenses al mando. Cuatro sumergibles más intervienen en la acción (todos destruidos o desaparecidos). Nunca ha sido demostrado que llegaran a atacar ningún buque americano pero tampoco se tienen datos fehacientes de lo contrario; incluso algunos historiadores sostienen que por lo menos una de las unidades se introdujo en la base, disparando sus torpedos sobre el Oklahoma (BB-37) o el West Virginia (BB-48). Sin embargo el hecho más destacable es la captura de uno de los tripulantes, el teniente Kazuo Sakamaki, que se convierte en el primer prisionero japonés que cae en manos americanas.
Podemos observar como en el cuadro conmemorativo mostrado a continuación se omite, conscientemente, la imagen de un tripulante: el propio Sakamaki.

Durante el primer mes de guerra los submarinos japoneses hunden un total de 8 buques por unas 40.000 toneladas de registro bruto. Luego se produce una pequeña pausa, las acciones de invasión japonesas relegan a las unidades de submarinos a misiones de transporte de material y tropas. El 7 de junio de 1942 el I-168 localiza al portaaviones "Yorktown", gravemente averiado por bombarderos japoneses durante la batalla de Midway, que está recibiendo ayuda por parte del destructor "USS Harmann". El submarino ataca hundiendo al destructor y alcanzando al portaaviones con dos torpedos. El "Yorktown" se va al fondo a la mañana siguiente. Sin embargo hemos de esperar hasta la campaña en las Salomón para conocer el verdadero valor de estos hombres.
El 31 de Agosto de 1942 en la zona situada en el Mar del Coral (entre San Cristóbal y Espíritu Santo) el I-16, al mando del capitán de fragata Minoru Yokota, observa el paso de la TF-18. Con gran valor lanza 6 torpedos que dañan gravemente al portaaviones "Saratoga" y esquiva después la respuesta de los destructores de escolta.
El 15 de Septiembre el I-19 al mando del capitán de corbeta Takaichi Kinashi, localiza una gran fuerza americana de apoyo al traslado del 7º Regimiento de Marines con destino hacia Guadalcanal, compuesta por los portaaviones "Wasp" y "Hornet", el acorazado "North Carolina" y una escolta de varios cruceros y destructores. Esquivando con gran pericia la pantalla protectora de buques, Kinashi lanza sus torpedos a 500 metros del "Wasp" enviando el navío al fondo con 3 de ellos. Unos minutos más tarde, en una de las pocas acciones durante la guerra en las que intervienen dos submarinos japoneses casi simultáneamente, el I-15 al mando del capitán de fragata Nobuo Ishikava realiza un ataque sobre el "Hornet". Sus torpedos fallan el objetivo principal, pero alcanzan y averían al "North Carolina" y hunden un destructor.

En todo el Pacifico Sur tan solo quedará un portaaviones, el "Hornet", durante las siguientes seis semanas.
La mentalidad japonesa sobre el uso de sus submarinos no varía, bien al contrario, los continuos fracasos nipones y el creciente dominio aliado en el Pacifico relegan a los sumergibles a servir de simples transportes. El uso por los aliados de las mejoras en la lucha antisubmarina desarrolladas en el Atlántico y la imposibilidad de los técnicos japoneses para contrarrestarlas, provoca un vacío extremo de resultados apreciables. La falta de confianza de los propios marinos japoneses se refleja en la cantidad de informes de avistamientos que terminan en lacónicos "Imposible interceptar objetivo. Rumbo y velocidad del enemigo inalcanzables". Los nuevos submarinos "Kamikaze" solo muestran lo desesperado de la situación.
Uno de los últimos ataques realizado por un submarino del sol naciente es quizás el más curioso de toda la guerra. El capitán de corbeta Iko Machitsura Hashimoto navegaba con su I-58, cuando a las 23:00 horas del día 29 de Julio de 1945 descubrió un gran barco de guerra americano que avanzaba a gran velocidad y en línea recta hacia su posición. El navío en cuestión era el crucero pesado "Indianápolis", en ruta hacia Leyte. Hashimoto piensa en la conveniencia de utilizar uno de los seis "torpedos humanos" tipo "Kaiten" que transporta en el "lomo" de su submarino, pero se decide por un ataque convencional. A las 0:05 horas del 30 de Junio dos torpedos alcanzan al crucero que se parte por la mitad hundiéndose, mueren más de 800 hombres, muchos de ellos devorados por los tiburones tras 5 trágicos días de naufragio.
El I-58 retorna a su base en Kure el 14 de Agosto, un día antes del fin de la guerra. Lo que desconoce el Comandante japonés es que el "Indianápolis" regresaba de Tinian tras hacer entrega de "Little Boy", la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima. El Capitán Giles McCoy, oficial al mando del crucero, fue juzgado y condenado al finalizar la guerra por la grave imprudencia cometida al no navegar en “zig-zag” según las normas de seguridad reglamentarias, el propio Hashimoto declaró como testigo (aunque su testimonio fue favorable a los intereses de McCoy).

El 2 de Septiembre de 1945 se firma la rendición incondicional de Japón en la cubierta del Acorazado "USS Missouri".
Al comienzo de las hostilidades en 1941 Japón contaba con 64 submarinos, 126 más fueron construidos a lo largo de la contienda (no se contabilizan ni los de 'bolsillo', ni varias docenas de "torpedos humanos"). Al finalizar la guerra 70 habían sido hundidos por unidades de superficie, 18 por aviones, 19 por submarinos y 22 por causas desconocidas. Es decir, 128 de 174 lo que representa una perdida de las tres cuartas partes de la producción total.
Las victorias japonesas se expresan en las siguientes cifras: 2 portaaviones, 2 cruceros, 10 destructores, varios buques auxiliares y 184 mercantes por un total de casi un millón de toneladas.
Los japoneses optaron por construir grandes submarinos oceánicos para operar en los vastos escenarios del Pacifico, sirviendo a su vez de plataformas de exploración y suministro. La marcada mentalidad de "superficie" de la Armada Japonesa obligó a dedicar todos los esfuerzos del arma submarina en atacar las formaciones de navíos de guerra norteamericanos, para debilitarlos enfrentándolos en condiciones de inferioridad a los grandes buques de superficie.

Desde un punto de vista estructural podemos comentar los siguientes detalles: de los 56 submarinos construidos durante la 2ª guerra mundial con mas de 3.000 toneladas de desplazamiento, 52 eran japoneses. 65 Unidades tenían autonomías de unas 20.000 millas náuticas a 10 nudos, algunas llegaron a superar las 32.500 mn. a 14 nudos, lo que representaba 100 días de navegación ininterrumpida. 39 Submarinos montaban motores con más de 10.000 caballos de potencia que les permitían alcanzar velocidades de hasta 23 nudos en la superficie. 78 Tenían una velocidad en inmersión de 19 nudos y el proyecto "71" logró una marca record de 21 nudos, superior incluso al Tipo XXI alemán con 17,5 nudos. Los mayores submarinos del mundo capaces de cargar hasta 3 aviones también fueron de Japón.
Sin embargo, en comparación con los U-boote los submarinos japoneses eran fácilmente detectables tanto en superficie como en inmersión, lentos en sumergirse su maniobrabilidad bajo el agua era dificultosa, mostrando mucha menos resistencia durante los ataques y a la presión a gran profundidad. Otro handicap importante fue la ausencia de radares hasta Junio de 1944, muy inferiores en prestaciones a los utilizados por los aliados.
El torpedo utilizado por los submarinos nipones, tipo "95" de 533 mm, era una versión reducida del más potente desarrollado en aquella época, el tipo "93" o "lanza larga", un monstruo cargado con 460 kg. de explosivo y capaz de recorrer 40 km. a 30 nudos (o 20 km. a 50 nudos) movido por una mezcla de oxigeno y keroseno. El más modesto "95" podía cargar 400 kg. de explosivo a 12 km. y 47 nudos, o bien a 9 km. y 50 nudos. Algunos modelos posteriores de torpedos eléctricos obtuvieron resultados muy discretos.

Afrontar una ordenación, clara y precisa, de las diferentes unidades desarrolladas por los japoneses durante la segunda guerra mundial no es tarea fácil. Podemos hablar de más de 30 clases, algunas de las cuales contaban con tan solo un modelo construido. Vemos un ejemplo de los perfiles de navegación de unas cuantas variantes en la imagen superior.
Para facilitar una estructura comprensible los dividiremos, al estilo de los U-boote, en los siguientes tipos principales: costeros (nomenclatura HA), medios o oceánicos (nomenclatura RO) y grandes submarinos o transoceánicos (nomenclatura I), no incluimos los 'submarinos de bolsillo' ni los 'torpedos humanos' de los que añadiremos un apartado al final del articulo.

Tipo Ha-201 (costero) 1943. Desplazamiento: superficie 377 tn. / inmersión 440 tn. - longitud: 53 mt. - dotación: 22 hombres - velocidad: superficie 10,5 nudos / inmersión 13 nudos - autonomía: superficie 2.700 mn. a 10, 5 nudos / inmersión 90 mn. a 2 nudos - armamento: 2 tubos de 533 mm. / 4 torpedos.

Tipo Ro-100 (oceánico) 1941. Desplazamiento: superficie 600 tn. / inmersión 782 tn. - longitud: 61 mt. - dotación: 38 hombres - velocidad: superficie 14 nudos / inmersión 8 nudos - autonomía: superficie 4.000 mn. a 12 nudos / inmersión 60 mn. a 3 nudos - armamento: 4 tubos de 533 mm. / 10 torpedos.

Tipo I-15 (transoceánico) 1941. Desplazamiento: superficie 2.590 tn. / inmersión 3.655 tn. - longitud: 108,5 mt. - dotación: 100 hombres - velocidad: superficie 23,5 nudos / inmersión 8 nudos - autonomía: superficie 20.000 mn. a 10 nudos / inmersión 100 mn. a 3 nudos - armamento: 6 tubos de 533 mm. / 17 torpedos - 1 hidroavión "Yokosuka".

La costumbre japonesa de construir submarinos de enormes dimensiones alcanza su máximo exponente con las tres unidades Sen Toku: I-400, I-401 y I-402.

Las medidas de los mismos eran 122 mt. x 12 mt. x 7 mt., desplazando 5.223 tn. en superficie y 6.560 tn. en inmersión (hasta 100 mt). La propulsión dependía de 4 motores diesel (7.700 hp.) y 2 eléctricos (2.400 hp.), que proporcionaban unas velocidades de 18.75 nudos en superficie y 6.5 nudos sumergido. El rango era impresionante: más de 32.000 millas nauticas a 14 nudos. Su armamento incluía 8 tubos lanzatorpedos (a proa) de 533 mm. (20 torpedos almacenados), una pieza de 144 mm. y varias ametralladoras en montaje antiaereo de 25 mm. La tripulación era de 144 hombres.

Como detalle más inusual observamos la posibilidad de "transportar" a bordo (en un hangar cilindrico de 35 mt.) 3 hidroaviones (más otro desmontado) del tipo Aichi M6A1 'Seiran', monoplanos equipados con un motor Aichi Atsuta 32 (1.400hp) y con capacidad para cargar hasta 800 kg. de explosivos (ya fuesen bombas o un torpedo). Los aparatos portaban los puntos de ensamblaje pintados en tonos fluorescentes para facilitar su montaje nocturno. Los 3 podían ser catapultados en menos de 45 minutos.

Objetivos como el bombardeo del Canal de Panamá, o el lanzamiento de sus hidros en ataques Kamikaze sobre Uliti nunca fueron llevados a la práctica. Capturados al finalizar la contienda mundial fueron examinados por los aliados y desmantelados sucesivamente. La estructura en capas cilindricas horizontales de los submarinos sovieticos clase Typhoon parece que proviene de estos estudios.
Los submarinos de bolsillo (Ko-Hyoteki) fueron desarrollados a partir de 1934. Diseñados para ser transportados hasta las zonas de ataque sobre unidades de mayor tamaño, contaban con velocidades de unos 20 nudos y rangos de entre 100 y 300 mn. Los tipos A, B y C eran manejados por tan solo de uno a tres tripulantes, desplazando unas 45 toneladas. El armamento consistía en dos torpedos de 457 mm. Unos sesenta tipos A (Ha-1 a Ha-52 y Ha-54 a Ha-61) se construyeron hasta 1942, un solo tipo B (Ha-53) y quince tipos C (Ha-62 a Ha-76) fueron completados en 1944.
Sin embargo el modelo de mayores prestaciones fue el tipo D "Koryu". A medio camino entre un submarino de bolsillo y otro costero, desplazaba unas 60 tn. con un rango de 1.000 mn. en superficie, a 8 nudos, y 125 mn. sumergido (hasta 100 mt.) a la excelente velocidad de 25 nudos. Contaba con una tripulación de cinco hombres y un armamento de 2 torpedos. Al finalizar la contienda se habían completado unas 115 unidades (a partir de la nomenclatura Ha-77) y otras 500 permanecían en diversas fases de construcción.

Durante la Segunda Guerra Mundial este tipo de submarinos fueron utilizados en operaciones especiales, como la ya mencionada del ataque a Pearl Harbor en 1941, y en acciones similares en los puertos aliados en Sydney (Australia) y Diego Suárez (en el Índico) en 1942. También se emplearon en Guadalcanal (1942-43) y en zonas defensivas de las Aleutianas y otras islas del Pacifico. Los resultados obtenidos fueron muy modestos.
Kamikaze (Shin Fu - "Viento Divino"), vocablo tomado de un hecho histórico. Entre el 14 y el 15 de Agosto de 1281 una flota chino-mongol de 3.500 barcos (liderada por Kublai Khan) salió del continente con más de 100.000 guerreros y la intención de invadir un Japón destrozado y dividido por las guerras internas. Ya en alta mar se desató una tempestad de violencia inusitada que arrasó la mayor parte de la flota. Aplicando la antigua mitología sintoísta Ise, la diosa del viento, había preservado la nación con la ayuda de su "soplo divino".

Siempre hemos considerado a los Kamikaze como unos locos suicidas, pero permitid que reproduzcamos un fragmento original del historiador Bernard Millot: "... sin duda alguna el pueblo japonés fue el último del mundo en dar a la grandeza humana un sentido profundo, el verdadero. Un occidental no puede admitir naturalmente el sistema del gesto de suicidio táctico, tanto más si se considera que los japoneses asociaron a éste la noción de colectividad, pero ¿ es posible permanecer insensible a las virtudes de los voluntarios ?. No importa cual fuese la ética que los movía. Es de admirar el valor, la abnegación y la resolución con que demostraron hasta donde puede llegar un hombre".

Consideraciones a parte, el fervor Kamikaze del final de la contienda también se extendió al arma submarina. Los Kaiten ("salida hacia el cielo") eran básicamente un torpedo tipo "93" al que se le adaptó una pequeña carlinga para el piloto con una silla de lona, los mandos para el control de rumbo y profundidad y un rudimentario periscopio para la aproximación final. En la proa incluían una carga de 1.500 kg. de explosivos. Se produjeron en cuatro variantes principales (1, 2, 4 y 10), siendo transportados hasta las zonas de ataque en submarinos nodriza del tipo I.
En realidad los "moscas", definición que daban los marinos nipones a los torpedos humanos, no consiguieron nunca éxitos apreciables. Las unidades Kikumizu en Ulithi y Palau, Kongo en Guam y Nueva Guinea, Chibaya y Kamitake en Iwo Jima, Tatara en Okinawa y Amataka en las Filipinas, significaron la inmolación de docenas de jóvenes entusiastas hundiendo, siempre según informes americanos, un numero casi ridiculo de buques: el petrolero USS Mississinewa (noviembre de 1944) y el destructor USS Underhill (julio de 1945).

Lo que es definitorio y escapa todavía más a nuestra comprensión es que, lejos de abandonar, los japoneses continuaron investigando y ingeniando nuevos medios navales de ataque suicida. Así nacieron las lanchas explosivas que se encuadraron en las denominadas unidades Shinyo ("remover el océano") y las de hombres rana con cargas autónomas llamadas Fukuryu ("dragón reptante").

Marzo 2006.
Josep P. Carro (Pep U-236) - Oficina de Documentación y Servicios Históricos de la 24 Flotilla Geweih.