Batallas
Tres minutos en Midway
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La batalla del Mar del Coral (7 de Mayo de 1942) significa para los Estados Unidos la pérdida de otro de sus tan necesarios y escasos portaaviones: el Lexington, mientras que el Yorktown sufre daños apreciables que le obligan a ser remolcado para ser sometido a reparaciones. Sin embargo no queda tiempo para relajarse. El 'Servicio de Escucha de la Marina' y 'la Oficina de Inteligencia de Combate' (Pearl Harbor), al mando del Cte. Joseph P. Rochefort, interceptan varios mensajes cifrados japoneses que indican un nuevo objetivo: AF. Con su habilidad característica Rochefort idea una treta que pone en bandeja a los americanos el nombre real de este enclave: Midway.

Midway es un pequeño atolón en medio del Pacifico (a mil millas de las Hawai) formado por dos islotes (Sand y Eastern). Tras el inicio del conflicto es fuertemente reforzado por el Ejército y la Marina construyéndose una base aérea de tres pistas. Según observa acertadamente el propio Nimitz: "… un portaaviones estático, pero que no se puede hundir", se le conoce como "el centinela de Hawai".

El plan japonés, respaldado por Isoroku Yamamoto, incluye la invasión de tres islas Aleutianas (Attu, Kiska y Adak) dirigida por los Almirantes Hosogaya y Kakuta y la ocupación de Midway. Yamamoto pretende así dividir la Flota del Pacifico y destruirla por completo en cuanto acuda a socorrer a los islotes.
Para completar esta misión en Midway confía su vanguardia al Almirante Nagumo, cuya Primera Fuerza de Portaaviones de Ataque estará formada por cuatro grandes portaaviones: Akagi, Kaga, Soryu e Hiryu, protegidos por 2 acorazados, 3 cruceros y una docena de destructores.
El Almirante Kondo dirigirá la conquista del atolón con la Segunda Fuerza de Ataque compuesta por 2 acorazados, 9 cruceros, 20 destructores, 10 submarinos y una docena de buques de transporte. Tras estas imponentes formaciones navegará la Flota Imperial con el Yamato al frente apoyado por 6 acorazados, un portaaviones ligero y varios cruceros y destructores.
Con tan solo dos portaaviones en el Pacifico el Almirante Nimitz se encuentra en una situación complicada. El Yorktown llega a Pearl Harbor donde es reparado en un tiempo record de 3 días mediante el empleo de 2.000 obreros sin límites de horario. Una unidad más disponible hecho que, sin embargo, no tranquiliza a los americanos. En total cuentan con tres portaaviones: Enterprise, Hornet y Yorktown, 4 cruceros, 25 destructores y una veintena de submarinos.

La mañana del 29 de Mayo de 1942 el Yorktown (al mando del Almirante Fletcher) abandona su base y navega en dirección a un lugar prefijado al noreste de Midway, Point Chance (Punto Suerte). Allí deberá reunirse con la escuadra mandada por el Contralmirante Spruance (que incluye al Enterprise y al Hornet) procurando localizar a las fuerzas japonesas "… defendiendo Midway, e intentado infligir al enemigo las mayores pérdidas posibles", según las ordenes de Nimitz.
Mientras, las fuerzas de Yamamoto ya se han hecho a la mar a partir del 27 de Mayo. Acciones diversivas son realizadas en otros puntos, como en el Indico (bombardeo de la base de Diego Suárez el 30 de Mayo) y Australia (varias explosiones provocadas en el puerto de Sidney). El 3 de Junio los japoneses llegan a las Aleutianas atrayendo la atención de la escuadra naval estadounidense del Almirante Theobald.
Esa misma noche Nagumo (en una reunión en el Akagi) ratifica que la misión primaria de la operación seguirá siendo la conquista de Midway, hasta que no bombardee a conciencia el atolón eliminando la amenaza de los aviones allí estacionados no deberá preocuparse por la Flota enemiga. Sin embargo ni Yamamoto ni Nagumo saben donde se encuentran en aquel momento los portaaviones norteamericanos y, mucho menos aun, que les están esperando.

Son las 04:30 horas del 4 de junio, con Midway a menos de 250 millas, cuando la primera oleada de 108 bombarderos parte de las pistas de vuelo de las unidades japonesas. Apenas despegan todos Nagumo envía 7 hidroaviones de reconocimiento para localizar a la Flota americana (en un radio de 350 millas). Según todas las opiniones el enemigo saldrá de Midway en cuanto se inicie el ataque, pero el Almirante japonés prefiere ser prudente y prevenir cualquier contratiempo. Sin embargo se produce un hecho que tendrá nefastas consecuencias: 6 aparatos despegan sin problemas, pero el cuarto (a bordo del crucero Tone) sufre problemas técnicos que le retrasan más de media hora.
Más o menos al mismo tiempo el Cte. Simard, al mando de las defensas de Midway, ordena la partida a un grupo de hidroaviones 'PBY Catalina' de reconocimiento. Pasada una hora (06:15 h.) suenan las primeras alarmas y los obsoletos 'Buffalos' y 'Wildcats' estacionados en el atolón, despegan para enfrentarse a los aviones enemigos. Derribados fácilmente sus defensores (únicamente se pierden 6 cazas japoneses) los islotes son sometidos a un bombardeo de 20 minutos. El Tte. Tomonaga, al mando de la misión de ataque, mira satisfecho como las instalaciones americanas no son más que restos en llamas, pero observa un detalle que le perturba: varios aviones siguen despegando de Eastern, las pistas continúan siendo operativas y el bombardeo no ha sido efectivo. A las 07:00 h. avisa por radio al Akagi: "… es preciso un segundo ataque".

Nagumo se enfrenta a su primer dilema, todavía no ha recibido informe alguno de avistamiento por parte de sus hidroaviones y los puentes de sus portaaviones están repletos de aviones cargados con torpedos esperando golpear a la Flota enemiga. A las 07:10 h. varios aparatos llegados de Midway atacan a los buques japoneses, son eliminados sin problemas pero convencen al Almirante japonés de la amenaza que continúa representando el atolón. A las 07:15 h. Nagumo ordena sustituir todos los torpedos por bombas, piensa lanzar el segundo ataque recomendado por Tomonaga.
A las 07:30 h. el hidroavión que partió con retraso del Tone envía un informe aterrador: "… avistados 10 buques enemigos, a 10 grados de elevación y 240 millas de Midway. Ruta: 150 grados, velocidad: más de 20 nudos". Nagumo vacila, no se menciona portaaviones americano alguno y se aferra a la esperanza de que los navíos localizados no constituyan el grueso de la Flota americana.
A las 07:45 h. se detiene el proceso de sustituir los torpedos por bombas en los aparatos japoneses. Con lentitud exasperante van llegando nuevos detalles sobre los buques avistados. A las 08:20 h. el mensaje es definitivo: "… grupo enemigo acompañado por lo que parece ser un portaaviones en posición retrasada". Los japoneses observan una escuadrilla de 'B-17' que les lanzan, sin éxito, más de 60 toneladas de bombas volando a gran altura cuando se inicia el proceso de sustituir, nuevamente, las bombas por torpedos. A las 08:30 h. llega otra transmisión: "… otros dos buques descubiertos, probablemente cruceros, 200 millas, 8 grados de Midway, dirección 150, velocidad 20 nudos".

A bordo del Hiryu y el Soryu 36 aparatos están preparados para el despegue, el Contralmirante Yamaguchi hace señales al Akagi pidiendo autorización para lanzarlos inmediatamente, pero Nagumo se la niega. No quiere dispersar sus fuerzas y espera el regreso de los aviones procedentes del bombardeo de Midway. La Primera Fuerza de Portaaviones de Ataque realiza un brusco viraje a toda máquina hacia el norte encarando a la Flota enemiga en una posición más favorable, según los cálculos el lanzamiento no podrá realizarse hasta pasadas las 10:00 h.
Pero los americanos llevan ahora la iniciativa.
Una decena de aparatos de reconocimiento ya han despegado del Yorktown al alba. Tras las primeras noticias sobre el ataque japonés a Midway Fletcher propone enviar todos los aviones posibles, Spruance duda pero ordena la partida de los aviones del Enterprise y el Hornet en cuanto recibe informes de avistamiento por parte de los hidroaviones de Midway. Son las 08:10 h. El Yorktown, algo retrasado, alcanza una posición óptima para el lanzamiento 30 minutos más tarde.

Más de 160 Cazas, bombarderos en picado y torpederos buscan la posición aproximada de los buques japoneses. Sin embargo el viraje de la Fuerza de Portaaviones de Ataque desconcierta a los americanos que pierden el rastro. Las formaciones se separan. Los bombarderos en picado del Hornet se dirigen al sudeste aguantando en vuelo hasta que agotan el combustible, algunos caen al mar y otros logran aterrizar en Midway. Un grupo de torpederos 'Devastator' procedente del Hornet descubre rastros de humo a las 09:25 h. Son derribados en pocos instantes por cazas 'Zero' confirmando sus sospechas. Solo hay un superviviente de la unidad: el Guardiamarina G. H. Gay que, aferrado a un flotador, será testigo privilegiado de un espectáculo excepcional.
En el puente de los portaaviones japoneses los primeros aparatos de escolta están despegando, cuando a las 10:15 h. bombarderos en picado del Enterprise y el Yorktown se preparan a gran altura para realizar el ataque. El Hiryu, un poco más alejado y poco visible, no es molestado. El Soryu, el Kaga y el Akagi reciben una furiosa embestida.

En el preciso momento en que Nagumo da la orden definitiva de despegue una bomba de 500 kg. perfora el puente de vuelo del Soryu y explota en el hangar, donde todavía serpentean las tuberías de combustible. Una inmensa bola de fuego sale rugiendo por la brecha abierta alimentando un incendio gigantesco, casi simultáneamente dos bombas más alcanzan al portaaviones.
El Kaga recibe cuatro impactos que arrasan su cubierta, dos de las bombas estallan en el hangar destruyendo todos los aviones cargados de explosivos y carburante, se produce un resplandor deslumbrante y el fuego alcanza las bombas alineadas en las paredes que no se han podido trasladar a los depósitos, el estallido es tan brutal que apaga todos los incendios y provoca otros nuevos.
El Akagi es alcanzado por tan solo 2 bombas que no parecen producir daños importantes, pero un par de minutos más tarde explosionan al mismo tiempo la totalidad de las bombas y torpedos situados en su hangar, chorros de combustible en llamas brotan en todas direcciones haciendo también estallar los torpedos de los aviones situados en el puente.

La agonía de los tres buques se alarga durante varias horas. El ataque no ha durado más de tres minutos, tres minutos decisivos en la historia. Tres grandes portaaviones japoneses destruidos y con ellos todas las esperanzas de Yamamoto de forzar a los Estados Unidos a firmar rápidamente un armisticio.
El Comandante del Akagi (Aoki), y el Jefe del Estado Mayor (Kusaka) exhortan a Nagumo para que abandone el buque; éste, conmocionado, se niega en un primer momento aunque al final consiente y traslada su enseña al crucero Nagara. Más tarde Kusaka logra convencer de nuevo al Almirante evitando que se suicide.
Mientras el Hiryu, todavía intacto, lanza inmediatamente sus 80 aparatos. Sobre las 11:00 h. aviones americanos detectan la presencia de este último portaaviones. Fletcher ordena despegar a algunos cazas logrando derribar la mayoría de bombarderos de la primera oleada, pero no es suficiente.
En rápida sucesión un 'Val' (alcanzado por la artillería antiaérea) se precipita sobre el puente del Yorktown mientras una bomba penetra por la chimenea destruyendo los tubos de ventilación de las calderas, inmovilizado es alcanzado de nuevo en el cuarto puente. Fletcher abandona la nave insignia y se traslada al crucero Astoria, sin embargo los equipos de emergencia actúan con eficacia y logran estabilizar el buque, pero una nueva oleada sorprende al Yorktown. Dos torpedos escoran el portaaviones 26 grados. Aun así se resiste a hundirse.

Unas cuantas millas al nordeste Spruance envía varias escuadrillas de bombarderos desde el Enterprise. Ya al anochecer el Hiryu recibe cuatro impactos que lo desmantelan literalmente, los daños son tan elevados que tras abandonarlo la tripulación es hundido por los torpedos disparados desde un destructor de escolta japonés.
Cuando el Almirante Yamamoto recibe la noticia su Estado Mayor propone continuar la misión e invadir Midway, incluso surge la idea de traer los portaaviones ligeros empleados en las Aleutianas (Zuiho, Ryuyo y Junyo) para enfrentarse a los americanos, pero Spruance saca a sus fuerzas astutamente de la zona. La mañana del 5 de Junio se ordena a la Segunda Fuerza de Ataque japonesa que se retire, la Flota Combinada pone proa rumbo a sus puertos de origen. Durante dos días más varias unidades menores son hundidas o dañadas y el Yorktown es torpedeado por un submarino japonés (I-168) de manera definitiva.

En total los japoneses pierden 4 portaaviones (Akagi, Kaga, Soryu e Hiryu), el crucero Mikuma y 332 aviones. Los Estados Unidos sufren las bajas del portaaviones Yorktown, el destructor Harmman y 147 aparatos. Una excesiva dispersión en el plano estratégico unida a una concentración inadecuada en el plano táctico ha condenado a los japoneses, debemos añadir a todo ello el magnifico trabajo de las unidades de escucha e inteligencia americanas y no olvidarnos de un factor tantas veces decisivo: la suerte.
Midway señala la cresta máxima de la expansión japonesa en el Pacífico, y aunque momentáneamente no se palpa de manera tan clara el Japón no volverá a llevar la iniciativa. Sus astilleros nunca serán capaces de restituir los portaaviones perdidos y, lo más terrible, pierde toda una insustituible generación de experimentados aviadores. Nimitz tan solo tiene que esperar a que lleguen las nuevas unidades, producidas casi en serie, para iniciar su gran ofensiva a través del Pacifico Central.


Marzo 2006.
Josep P. Carro (Pep U-236) - Oficina de Documentación y Servicios Históricos de la 24 Flotilla Geweih.