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Batallas

El encuentro de Punta Stilo

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Cuando Mussolini decide la entrada en guerra de Italia, en Junio de 1940, a la Marina Italiana se le asigna la tarea de interrumpir los contactos entre las bases de Gibraltar y Alejandría garantizando la conexión entre la madre patria y Libia.

La superioridad numerica de la marina italiana era aplastante pero su inferioridad técnica tambien lo era. La flota italiana no disponía de portaviones, las unicas unidades capaces de garantizar a las naves en misión una exploración eficaz y un impenetrable escudo aéreo, ni tampoco tenía ningun radar, que en cambio permite a las naves inglesas localizar y controlar sus movimientos a grandes distancias frente a un enemigo obligado todavía a utilizar los serviolas. Por ultimo y como verdadera arma victoriosa, Londres contaba con la maquina 'Ultra', con la cual podía descifrar los mensajes codificados intercambiados entre los mandos alemanes conociendo así, de manera anticipada, los movimientos del enemigo.

cavour

Eran las 00:30 del 12 de Junio de 1940, Italia había entrado en guerra hacia casi 24 horas, 24 horas de larga espera y de preparativos afanosos. La situación en el mar era tranquila. Los 56 sumergibles distribuidos en los puntos neurálgicos del Mediterráneo desde antes del inicio de las hostilidades habían recibido por radio la noticia de la declaración de guerra, seguida inmediatamente de la orden de Supermarina de atenerse a la 'tabla A', o sea "...atacar inmediatamente y sin previo aviso el trafico naval reconocido como enemigo". Poco antes de la medianoche, la nave posacables Giasone había salido del puerto de Empedocle para cortar, a lo largo de Pantelleria, los cables telegráficos Malta-Gibraltar obligando así a los ingleses a comunicarse por medio de la radio, sin posibilidad de evitar las intercepciones de sus mensajes.

En la tarde del 11 de Junio, el comandante en jefe de la flota británica (Mediterranean Fleet) Almirante Andrew Cunningham, había salido de Alejandría en su primera operación naval con los acorazados Warspite y Malaya, el portaviones Eagle, los cruceros Calypso y Caledon y una escolta de 9 destructores, con el objetivo de efectuar un ‘redada’ de sumergibles o de cargueros entre Creta y Cabo Matapán.

Fue a las 00:30 del 12 de Junio cuando el capitán de corbeta Franco Tosoni Pittoni, comandante del sumergible Bagnolini al acecho en la extremidad occidental de Creta, distingue en la oscuridad las siluetas de la fuerza naval enemiga. Era el primer avistamiento desde el inicio de la guerra. Con inteligente iniciativa, el oficial italiano decide atacar al enemigo navegando en superficie. Avanza con su sumergible hasta alcanzar una distancia extremadamente cercana, y lanza dos torpedos hacia la nave de guerra más próxima. La unidad italiana no espera el resultado del ataque y se sumerge para escapar a la reacción adversaria. Los dos torpedos aciertan al crucero Calypso, que se hunde una hora después.

Todavía tendrá que pasar casi un mes antes de que las dos fuerzas navales enemigas se encuentren de frente por primera vez. Fue el 9 de Julio, en una posición situada a casi 60 millas al sudeste de Punta Stilo, en Calabria. La escuadra naval italiana regresaba a puerto después de haber escoltado un convoy hasta Bengasi. Los ingleses iban a encontrarse con dos convoyes salidos de Malta con destino a Alejandría.

punta stilo

Formación italiana: 2 Acorazados: Giulio Cesare y Cavour, con cañones de 320 mm, 6 cruceros pesados: Trento, Fiume, Zara, Pola, Bolzano, Gorizia, con cañones de 203 mm, 8 cruceros ligeros con cañones de 152 mm, 16 destructores. Comandante superior en el mar de la escuadra italiana: Almirante Inigo Campioni.

Formación británica: 3 Acorazados: Warspite, Malaya, Royal Sovereign, con cañones de 381 mm, 1 portaviones: Eagle con 17 aviones, 5 cruceros ligeros, con cañones de 152 mm, 14 destructores. Comandante superior en el mar de la escuadra inglesa: Almirante Andrew Cunningham.

Las fuerzas italianas contaban con una notable superioridad numérica en naves ligeras; los ingleses tenían la ventaja de poseer más acorazados armados con cañones más potentes (24 cañones de 381 mm. contra 20 de 320mm.) y un portaviones, con un numero de aviones modesto pero con pilotos bien entrenados.

El Almirante Campioni, después de que le señalasen la presencia del enemigo, había fijado el punto de concentración de sus fuerzas a más o menos 60 millas de Punta Stilo. Por una coincidencia el Almirante Andrew Cunningham se había comportado de la misma manera.

La batalla, si así se puede definir este encuentro que no causó graves daños a las fuerzas empeñadas, se inició a las 13:15 del 9 de Julio. A esa hora, la escuadra de 6 cruceros pesados comandada desde el Pola por el almirante Paladini, fue atacada por una formación de aviones torpederos lanzados desde el Eagle. Los aviones picaron hasta 20 metros de altura y se acercaron hasta 1.000 metros de distancia de las naves italianas, a pesar del intenso fuego antiaéreo lograron lanzar sus torpedos que fueron evitados por los cruceros mediante hábiles maniobras.

eagle

Este es el informe de Paladini sobre el ataque al Pola, particularmente tomado en el punto de mira por los atacantes: "Dos aparatos se dirigen decididos hacia la cabeza de la formación y uno de ellos, metiéndose entre los destructores con una bellísima maniobra, lanza un torpedo contra el Pola a una distancia de 1.000 a 1.500 metros. El Pola vira a babor con toda la barra y mete máxima potencia. Seguirá una dramática carrera de velocidad entre la nave y el torpedo que la persigue a poquísimos metros de la popa sin poder alcanzarla, no es improbable que la estela dejada por las hélices de la nave halla desviado el torpedo".

A las 15:00 las dos flotas no se acercaban todavía, navegando a una distancia entre ambas de 30 millas. El Almirante Campioni considerando inevitable el encuentro, intenta ganar tiempo para permitir a la aviación intervenir en su ayuda. En efecto, desde el primer avistamiento había pedido el apoyo aéreo mediante el trámite prescrito del mando marítimo de Messina. Una de las rarezas de la configuración estratégica italiana estaba representada de la independencia de las diferentes armas. La Reggia Aeronáutica, presionada por el ejército y la marina, prefería pensar sobre todo en su "propia guerra", la aérea. Por eso se había establecido que "…para la colaboración aeronaval se tenían que hacer acuerdos puntuales dependiendo de las circunstancias". El Almirante Campioni para obtener el apoyo aéreo tenia que pedírselo al mando marítimo mas cercano, el de Messina, que a su vez tenia que dirigirse al mando aéreo de zona perdiendo así horas preciosas.

El primer contacto artillero tuvo lugar a las 15:15 entre cruceros británicos e italianos, el combate duró un cuarto de hora sin daños para los contendientes salvo algo de metralla sobre el Neptune que dañó la catapulta y un avión, que tuvo que ser lanzado al mar por un inicio de incendio.

zara

A las 15:31 la intervención de los acorazados en apoyo a sus cruceros dio inicio a la segunda parte del encuentro. Los 381 ingleses encuadraron inmediatamente el enemigo y los cruceros italianos se vieron obligados a maniobrar para ponerse fuera de tiro. Sucesivamente el Giulio Cesare y el Cavour empezaron a disparar contra el enemigo desde una distancia de 30.000 metros, el máximo permitido, y las naves de batalla inglesas respondieron al fuego algunos minutos después desde una distancia que se había acortado a 22.000 metros.

Los acorazados italianos, sobre todo el Giulio Cesare, dispararon con discreta precisión contra el Warspite pero la salva mas cercana cae a 350 mt. de la proa de la nave. Por su parte, los artilleros ingleses progresivamente centraron el tiro hasta que a las 15:59, con la séptima salva del Warspite, el Giulio Cesare fue centrado con un tiro de 381. El proyectil golpeó la chimenea de popa explotando en la casamata debajo de esta. Además de los daños causados por las esquirlas, se registraron incendios y un escape de gases en las calderas; cuatro de ellas, o se la mitad, tuvieron que ser apagadas. La velocidad de la nave descendió a 18 nudos. Fue en este momento cuando el Almirante Campioni, considerando no aconsejable dejar al Cavour solo con los seis cruceros pesados para enfrentarse con tres acorazados, dio orden de romper el contacto retirándose.

giulio cesare

El Almirante Cunningham que había seguido las fases del combate desde el puente del Warspite, y había visto la llamarada color naranja alzándose desde el Giulio Cesare centrada desde la prodigiosa distancia de 24.000 metros, escribe en sus memorias: "Esto era demasiado para el Almirante italiano, mi viejo amigo Riccardi (Cunningham se equivocaba, no era Riccardi, era Campioni) que yo había hospedado en el Hood en 1938 y que confesaba tener en su mesita de noche la biografía de Nelson. Sus naves viraron hacia afuera y el Warspite cesó el fuego cuando todo el sector occidental del horizonte se cubrió de humo, detrás del cual el enemigo permanecía escondido".

Antes de la rotura de contacto definitiva de la escuadra italiana se registraron algunos encuentros entre los cruceros y el Bolzano fue tocado por tres proyectiles, uno de ellos dañó el timón. En efecto los daños en el Giulio Cesare no eran graves y después de varios minutos pudo encender sus calderas y retomar su velocidad de 22 nudos. La sobre valoración de los daños y la cercanía de los otros dos acorazados ingleses indujeron al Almirante Campioni a retirarse hacia el estrecho de Messina. La escuadra enemiga siguió con decisión a las naves italianas y se internándose hasta 25 millas de las costas de Calabria. Después Cunningham decidió interrumpir la persecución, temiendo que el Almirante italiano lo estuviese dirigiendo hacia una trampa de submarinos.

La aviación italiana intervino como se podía prever, cuando el encuentro hubo terminado, debido al farragoso sistema de señalización o sea después de las 16:40. Numerosas formaciones compuestas en total por 126 aviones bombardearon hasta bien entrada la tarde, pero lo hicieron en modo muy confuso, sea por las informaciones imprecisas pero sobretodo por la falta de entrenamiento de los pilotos. Fueron tocados efectivamente el portaviones Eagle y los acorazados Warspite y Malaya, pero buena parte de las bombas fue lanzada sobre las naves italianas, por fortuna ninguna de ellas fue tocada.

malaya

La batalla de Punta Stilo fue juzgada en manera exageradamente positiva por parte del mando italiano. Mussolini, por ejemplo, estaba convencido de que la aeronáutica había dejado fuera de combate a la mitad de la fuerza naval británica. Esta primera batalla naval hubiera al menos podido demostrar cuan peligrosa era la falta de coordinación entre las fuerzas armadas, sobretodo entre las eternas rivales marina y aviación. Pero la lección no fue recibida por los altos mandos y todo siguió como antes.

"Por nuestra parte…" escribió Cunningham "…el encuentro ha demostrado a aquellos que no tenían experiencia en guerra, la dificultad de acertar desde distancias muy grandes con la artillería y la necesidad de acortar las distancias lo mas pronto posible para obtener resultados positivos". De parecer contrario fue Campioni que sostuvo: "Aunque el contacto balístico fue breve, las unidades enemigas fueron centradas rápidamente. Queda pues confirmado que, en condiciones favorables, el tiro puede ser iniciado desde la máxima distancia con probabilidad de obtener un golpe afortunado. Es lógico que para obtener resultados decisivos se deba descender a distancias menores, pero no conviene cerrarlas hasta que todas las unidades estén comprometidas en la acción".

cruceros italianos

De estos comentarios se puede deducir cual será el comportamiento de las dos flotas. La inglesa, siempre lista para lanzarse al ataque aun en condiciones de inferioridad y la italiana, más dispuesta a las maniobras de largo radio buscando el 'golpe afortunado'.

Resumiendo, la batalla de Punta Stilo se resolvió sin perdidas graves. Los daños efectivos en las unidades italianas fueron el tiro en el Giulio Cesare y los tres impactos sobre el Bolzano. Las naves inglesas no fueron tocadas por los cañones italianos, pero los acorazados y el portaviones Eagle tuvieron que permanecer cuatro meses parados para reparar los daños causados por la aviación.

punta stilo

odsh

Marzo 2006.

Bruno Brunetti (Bruno U-61) - Oficina de Documentación y Servicios Históricos de la 24 Flotilla Geweih.